La
radiodifusión de programas remotos no se
ha podido quedar al margen de la penetración
de la Internet y sus servicios en casi todas las
actividades del acontecer diario y la consecuente
reducción de sus costos de conectividad.
Sin embargo, la tecnología envuelta en
la transmisión de información a
través de la Internet conspira contra los
requisitos mínimos necesarios para garantizar
la calidad de audio requerida para la transmisión
de programas a través del espectro radioeléctrico,
sea éste de Amplitud Modulada o de Frecuencia
Modulada. No está de más mencionar
que los avances tecnológicos ofrecen a
la radiodifusión por Amplitud Modulada
nuevos horizontes de calidad que lo igualan al
de las transmisiones por Frecuencia Modulada.
Este, de por si, ya es un tópico extenso
e interesante a ser tratado por separado.
Debemos diferenciar la tecnología empleada
en los equipos de Voz sobre IP (VoIP) y la empleada
para la transmisión de Audio.
Los equipos de Voz sobre IP son empleados, principalmente,
en la transmisión de la voz humana originada
en un aparato telefónico o a través
de una Central telefónica. La respuesta
de frecuencia de estos sistemas es de 300 Hz a
3.500Hz. La restricción de este ancho de
banda fue impuesta muchos años atrás,
al desarrollarse el sistema telefónico.
El elemento primario era el micrófono de
carbón que transforma la voz en impulsos
eléctricos. La fidelidad de la reproducción
estaba, por lo tanto, restringida a este elemento.
A pesar de los avances tecnológicos de
los elementos que componen un sistema telefónico
que pudiesen haber mejorado sustancialmente la
calidad de la reproducción de la voz humana
a través del teléfono, el ancho
de banda existente se aceptó como suficientemente
bueno e inteligible. Esto, sin habérselo
planteado en ese momento, fue un factor favorable
cuando entra en juego la digitalización
de los sistemas.
Los sistemas de audio de banda ancha exigen una
respuesta de frecuencia mucho mayor. Ello es debido
a que se necesitan más armónicas
en el componente de audio, para dar el carácter
y cuerpo que requiere la reproducción de
los diferentes instrumentos musicales. Como ejemplo
a lo expuesto, si escuchamos el sonido de un piano
grabado en un acetato de 78RPM, sin Alta Fidelidad
de grabación y un acetato de la última
generación, 33 1/3 RPM y grabado en Alta
Fidelidad, se notará una gran diferencia
entre las dos reproducciones, siendo el mismo
instrumento musical y probablemente es más
notoria esa diferencia si se utiliza la misma
partitura musical en ambos casos. Ello es debido
al ancho de banda con la cual fueron grabados
ambos acetatos. En los estudios de grabación
se requiere de un ancho de banda que va de 20Hz
hasta 20KHz.
Hemos querido esbozar muy superficialmente las
diferencias entre sonido telefónico y sonido
de audio para definir las exigencias de un radiodifusor
que transmite sus programas por Frecuencia Modulada
(FM) y Amplitud Modulada (AM). En una emisora
de AM analógica, la reproducción
del audio está enmarcada entre 100Hz y
7,5KHz. Ello es debido a las restricciones que
impone la forma de encapsular (o llevar) el audio
al espectro eléctrico. En las estaciones
de FM las exigencias de audio son más estrictas
ya que ofrecen la posibilidad de reproducir audio
entre 20Hz y 15KHz. El tope superior de frecuencia
es una imposición restrictiva inherente
a la banda de FM.
Este artículo está dirigido al radiodifusor
que requiere de la interconexión, en un
momento dado, de dos o más emisoras para
transmitir un evento y a aquellos que producen
programas en el campo, tales como juegos deportivos,
eventos sociales, musicales, políticos,
de opinión, etc. para ser transmitidos
sobre el espectro radiofónico a los radioyentes
de su emisora.
Las transmisiones remotas han sido, desde hace
mucho tiempo, uno de los factores restrictivos
a la imaginación de creadores y productores
por su alto costo y gran dificultad de hacerlas
llegar al estudio de radio. Veremos cómo
la tecnología ha ido evolucionando para
que nos ofrezca la calidad a través del
medio de transmisión más económico
e idóneo y así liberar a los creativos
de los lazos que les restringían para dar
libertad a sus ideas.
En el marco de la presentación de las nuevas
tecnologías les introduciremos a la empresa
COMREX quién presenta el producto ACCESS,
el cual es el resultado de años de investigación
en las redes básicas de IP y los algoritmos
de codificación de audio. El corazón
de este producto es llamado BRIC (Broadcast Reliable
Internet Codec – Codificador Confiable de
Radiodifusión para Internet). Dado los
desafíos que la Internet pública
representa, es un gran orgullo decir que este
producto funcionará en la mayoría
de las conexiones disponibles.
Acerca de la Codificación de Audio
sobre IP
Primero, hablemos generalidades acerca de enviar
audio sobre redes IP, como la red Internet. Posteriormente
describiremos el concepto BRIC y lo que lo hace
tan diferente de los codecs IP en general.
Redes de Datos de Circuitos Conmutados
Los usuarios de la generación anterior
de Codecs para la Red Digital de Servicios Integrados
(ISDN en Inglés) y Sistemas Telefónicos
Convencionales (POTS en Inglés) están,
probablemente, familiarizados con estos conceptos
básicos. Como se muestra en la figura 1,
estos sistemas tienen base en Redes de Datos de
Circuitos Conmutados (Circuit Switched Data).

Las
Redes CSD pueden ser tratadas como las cintas
transportadoras, en el sentido de que la información
es aplicada a una velocidad constante y en un
orden definido. Mientras la conexión sea
mantenida entre los dos puntos, la información
se entregará en forma continua y segura
en el extremo de la transportadora, a la misma
velocidad y en el mismo orden, con precisión.
Sin embargo, la velocidad de la transportadora
no es lo suficientemente rápida para llevar
audio digital “crudo” no-comprimido.
Por lo tanto, un codificador y un descodificador
de compresión son aplicados en los respectivos
extremos del enlace, alcanzando una velocidad
de información que sincroniza perfectamente
con la de la banda trasportadora. Esto es mostrado
en la Figura 2.

Para
claridad de la explicación, únicamente
una dirección del flujo de la información
es mostrada. Ya que la mayoría de las redes
CSD son full-duplex, este proceso es generalmente
repetido en cada dirección.
Una aclaratoria acerca de estos codecs es que
el codificador y el descodificador normalmente
no procesan audio digital en forma de bit-a-bit
(o palabra-por-palabra digital). La mayoría
de los codificadores abren una pequeña
“ventana” y toman una muestra del
audio entrante antes de comenzar el procesamiento.
Esta “foto instantánea” de
audio temporizada es conocida como un Cuadro (Frame)
y puede variar desde 1/50 de segundo a varios
cientos de milisegundos, dependiendo del algoritmo
del codec. Así que, mientras la “cinta
transportadora” maneja un flujo constante
de información, el codificador está
almacenando temporalmente (buffering) y entregando
un Frame completo a la vez. Esta es la causa del
retardo (delay) que experimenta el audio en este
tipo de sistemas.
En el próximo número hablaremos
de las Redes IP para Audio y Ancho de Banda en
IP que nos familiarizarán con esa tecnología,
su estructura, sus desventajas y cómo sortearlas.