La
utilización de las piedras para sellar quizá
sea la forma más antigua conocida de impresión
fue empleada como sustituto de la firma y símbolo
religioso.
La evolución de la imprenta desde el método
sencillo del sello hasta el proceso de imprimir
en prensa parece que se produjo paralelamente pero
de forma independiente en diferentes épocas
y lugares del mundo. En las épocas de gloria
Egipcia, romana y griega, los libros se imprimían
a mano con tinta aplicada con pluma o pincel.
El nacimiento de la imprenta como concepto mecánico
se remonta a China, en el año 593, facilitado
por la invención del papel en 105 d.C. El
primer registro de impresión se realizó
cuando gracias a unos monjes budistas, se reproducen
de forma múltiple, dibujos y textos con la
ayuda de caracteres de imprenta tallados en tablas
de madera (xilografía). Por su parte, los
caracteres móviles de imprenta y, con ellos,
la composición tipográfica, se deben
al alquimista chino Pi Cheng (1040). Se realizaban
con arcilla sobre moldes en negativo y posteriormente
se cocían. Una vez terminados se unían
sobre un marco metálico componiendo frases
con masa adhesiva y se procedía a la impresión.
La primera fundición de tipos móviles
de metal se realizó en Europa hacia mediados
del siglo XV; se imprimía sobre papel con
una prensa. El invento no parece guardar relación
alguna con otros anteriores del Extremo Oriente.
Mientras que los impresores orientales utilizaban
tintas solubles en agua, los occidentales emplearon
desde un principio tintas diluidas en aceites. En
Oriente, las impresiones se conseguían sencillamente
oprimiendo el papel con un trozo de madera contra
el bloque entintado. Los primeros impresores occidentales
en el valle del Rin utilizaban prensas mecánicas
de madera cuyo diseño recordaba el de las
prensas de vino.
Los impresores orientales que utilizaron tipos móviles
los mantenían unidos con barro o con varillas
a través de los tipos. Los impresores occidentales
desarrollaron una técnica de fundición
de tipos de tal precisión que se mantenían
unidos por simple presión aplicada a los
extremos del soporte de la página.
Dentro de la historia de la impresión, no
obstante, las técnicas han ido sucediéndose
y variando con el paso del tiempo. Así, los
primeros restos hallados de la técnica del
huecograbado datan del año 1446 y pertenecen
a un maestro alemán que grababa sobre planchas
de cobre con ayuda de un buril.
Una vez cubiertas con tinta, ésta quedaba
retenida en el interior de las líneas de
la imagen grabada mientras que el resto de la tinta
desaparecía al limpiar la plancha. Después
la impresión se realizaba sobre papel húmedo
y con la ayuda de una prensa. Esta técnica
sería mejorada en 1878 por el austriaco Karl
Klietsch, valiéndose de la aplicación
de cilindros (heliograbado).
Johann Gutenberg, natural de Maguncia (Alemania),
está considerado tradicionalmente como el
inventor de la imprenta en Occidente. La fecha de
dicho invento es el año 1450. Ciertos historiadores
holandeses y franceses han atribuido este invento
a paisanos suyos, aduciendo abundantes pruebas.
El gran logro de Gutenberg contribuyó sin
duda de forma decisiva a la aceptación inmediata
del libro impreso como sustituto del libro manuscrito.
La máquina que se utiliza para transferir
la tinta desde la plancha de impresión a
la página impresa se denomina prensa. Las
primeras prensas de imprimir, como las del siglo
XVI e incluso anteriores, eran de tornillo, pensadas
para transmitir una cierta presión al elemento
impresor o molde, que se colocaba hacia arriba sobre
una superficie plana. El papel, por lo general humedecido,
se presionaba contra los tipos con ayuda de la superficie
móvil o platina. Las partes superiores de
la imprenta frecuentemente iban sujetas al techo
y una vez que el molde se había entintado,
la platina se iba atornillando hacia abajo contra
el mismo. La prensa iba equipada con rieles que
permitían expulsar el molde, volviendo a
su posición original, de modo que no fuera
necesario levantar mucho la platina.
En el siglo XVII se añadieron muelles a la
prensa para ayudar a levantar rápidamente
la platina. Hacia 1800 hicieron su aparición
las prensas de hierro, y por aquellas mismas fechas
se sustituyeron los tornillos por palancas para
hacer descender la platina.
Durante el siglo XIX, las mejoras incluyeron el
desarrollo de la prensa accionada por vapor; la
prensa de cilindro, que utiliza un rodillo giratorio
para prensar el papel contra una superficie plana;
la rotativa, en la que tanto el papel como la plancha
curva de impresión van montados sobre rodillos
y la prensa de doble impresión, que imprime
simultáneamente por ambas caras del papel.
En 1863 el inventor norteamericano William A. Bullock
patentó la primera prensa de periódicos
alimentada por bobina, capaz de imprimir los periódicos
en rollos en vez de hojas sueltas. En 1871 el impresor
Richard March Hoe perfeccionó la prensa de
papel continuo; su equipo producía 18.000
periódicos a la hora.
En 1904 la técnica de la litografía,
y en general y mundo de la impresión, llega
a su punto máximo con el desarrollo de la
impresión en offset, utilizada en la actualidad.
El offset fue desarrollado por dos técnicos
de forma independiente. Por un lado el alemán
Caspar Hermann y por otro el impresor Ira W. Rubel.
Aunque es Hermann el que obtiene su método
a partir de la tradición histórica
de la litografía, Rubel dió también
con la invención pero de un modo casual,
tras un fallo de uno de sus operarios en una rotativa.
En la década de los cincuenta aparecieron
las primeras máquinas de fotocomposición,
que producían imágenes fotográficas
de los tipos en vez de fundirlos en plomo. Estas
imágenes se fotografían con una cámara
de artes gráficas a fin de producir unos
negativos en película que sirven para obtener
las planchas litográficas.
Los avances en la tecnología de planchas
en los años cincuenta y sesenta, junto con
la fotocomposición, pusieron fin a un reinado
de 500 años de la tipografía como
principal proceso de impresión. La composición
tipográfica con tipos de fundición
prácticamente ha desaparecido, pero el huecograbado
sigue utilizándose de forma habitual. La
mayoría de las planchas en relieve se fabrican
en la actualidad por procesos fotomecánicos
directos.
Los ordenadores o computadoras que se utilizan hoy
como máquinas de oficina pueden producir
imágenes listas para impresión, reduciendo
el tiempo y los costes de los principales procesos
de imprenta. Las computadoras se utilizan de forma
habitual para crear dibujos, definir tipos, digitalizar
y retocar imágenes y fundir todos estos elementos
en un único trozo de película o directamente
sobre la plancha de imprimir.
Las impresoras más comunes que empleamos
en las casas u oficinas, emplean bien sea cinta
con tinta (cuando hablamos de impresión de
matriz de punto), o cartuchos para inyección
de tinta, para imprimir la data que el software
de la computadora le hace llegar sobre papel bond
convencional.
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