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¿Cuánto cuesta Linux?
por:
Carlos Clemares |
En
montones de reuniones, de charlas y de discusiones,
suelo escuchar el comentario de “Linux no
es gratuito”, en otras ocasiones el comentario
es “el sistema operativo sí es gratuito
pero no los programas o aplicaciones”. Cuando
intervengo en la conversación y doy mi opinión
las caras son de incredulidad o muchas veces de
indiferencia. ¿Quién puede creer que
algo sea totalmente gratuito? Y si lo es ¿cómo
puede ser bueno?
Casi todo tiene una explicación lógica
y aunque en muchos casos ésta no salte a
la vista, casi siempre cuando se razona (y se escucha
con mente abierta) la lógica prevalece, o
al menos, eso debería ocurrir.
Que algo sea gratuito depende de múltiples
causas, la principal de ellas es que el o los creadores
de ese algo así lo decidan. Para varios de
los seguidores de Linux, entre los que me encuentro,
una de las razones del éxito de Linux es
debido a que es gratuito. Y no se me entienda mal,
no porque algo sea gratuito significa que es bueno,
es simplemente que si no llega a serlo, ¿quién
hubiera colaborado gratuitamente en su desarrollo?
¿quién lo hubiera probado de tener
que pagar por él? Linus Torvalds (creador
de Linux) debía saber que ese apoyo, esa
colaboración, no se la iba a prestar nadie
de forma gratuita si hubiera sido un sistema licenciado.
Por ésta y otras razones (en cuales no voy
a profundizar en este momento) decidió poner
Linux (que en aquel momento no se llamaba así)
bajo la figura de licenciamiento GPL (General Public
License o Licencia Pública General) ¿Y
qué significa esto? Pues que Linux ha quedado
definitivamente atado a esa licencia que le obliga
a ser de acceso público. Voy a poner un ejemplo,
si usted compone una canción y la registra
en la Sociedad de Autores, esa canción le
pertenece con todos los derechos.
Eso significa que nadie puede grabar o tocar (al
menos públicamente) esa canción sin
su autorización, ni siquiera hacer versiones
de ella. Pero si usted prefiriera no registrarla
a su nombre, sino que la declara pública,
esa canción ya es de dominio general, nadie
tiene que pagar por tocarla, grabarla, o sacar versiones.
Y una vez hecho esto, no puede dar marcha atrás.
Pues algo parecido le pasa a Linux (cuyo nombre
SÍ esta registrado a nombre de Torvalds)
Puede hacer con el software lo que quiera, copiarlo,
cambiarlo, regalarlo, etc.
Esto permite que se puedan crear de Linux diferentes
distribuciones para diferentes situaciones. ¿Que
Google necesita un sistema operativo que pueda trabajar
con miles de procesadores distribuidos en diferentes
partes del mundo? Pues se basa en Linux para hacer
su propia versión (como efectivamente ocurre)
¿Que alguien quiere un sistema operativo
para ser usado en hardware viejo y obsoleto? Pues
crea su propia versión orientada a equipos
386, 486 y Pentium 1 y Pentium 2 (es, entre otras
distribuciones, el caso de Vector Linux) ¿Que
la NASA quiere crear un sistema de multiproceso
distribuido de alto rendimiento? Pues basándose
en Linux crea Beowulf.
Y el avispado lector se preguntará, con mucha
razón, ¿qué gana Torvalds con
esto? Los desarrolladores del sistema ¿qué
beneficio obtienen? En primer lugar, muchos de ellos
están financiados por diferentes empresas
interesadas en que el proyecto Linux salga adelante
(pero no están a sueldo de UNA empresa en
particular) además, como conferenciante,
asesor y otras actividades, Torvalds no pasa trabajo.
Así mismo muchos de los programadores cobran
buenas cantidades como expertos en el sistema operativo
que contribuyen a desarrollar.
Entonces, si el precio de Linux es cero, ¿por
qué algunas distribuciones sí cuestan
dinero? Es el caso de RedHat o SuSE, por citar las
más conocidas. Bueno, en realidad ellos cobran
principalmente por dos conceptos, el primero el
medio de instalación (léase DVD, CD,
manuales) y en segundo por un apoyo técnico
a la hora de la instalación o en caso de
algún otro tipo de consulta o asistencia,
que ya viene incluido en el precio del paquete.
Pero eso no significa siquiera que alguien tenga
que pagar por usar Linux. Sólo (y léase
con cuidado) sólo en el caso de usar esas
distribuciones. De hecho, tanto RedHat como SuSE
tienen versiones libres o gratuitas de esas distribuciones.
En el caso de RedHat, hablamos de Fedora para los
“Desktops” o equipos de sobremesa y
CentOS para los servidores. En el caso de SuSE,
se llama OpenSuSE. En estos casos, cualquiera puede
bajarlos de Internet sin costo alguno u obtenerlo
de revistas especializadas que incluyen de regalo
los DVDs de estas distribuciones. Pero existen otras
versiones totalmente gratuitas como Debian, KUBUNTU,
UBUNTU, Slackware y siga usted contando. ¿Que
diferencia a estas distribuciones una de la otra?
Pues en algunas son pequeños detalles y en
otras no tan pequeños. Desde la facilidad
de instalación y/o uso a si están
dirigidos para algún sector en particular
(sistemas gráficos, servidores, equipos del
hogar y un largo, larguísimo etcétera)
De acuerdo, tiene sentido, pero ¿los programas
que se usan en Linux? Bueno, eso es casi otra historia.
Desde luego hay muchas aplicaciones que también
son gratuitas (y de verdad, no se imaginan ustedes
cuántas) para distintos usos. OpenOffice
(entre otros) para procesadores de texto, hoja de
cálculo, presentaciones; GIMP (otra vez,
entre otros) para retocar fotos; Xine, Mplayer,
VLC y más para ver películas y vídeos;
programas para chatear, navegar por Internet (Firefox,
Konqueror, Opera y otros); Scribus, un magnífico
sistema de maquetación, y sigue y sigue.
En cuanto a aplicaciones para servidores: bases
de datos (MySQL, PostgreSQL), Proxys, VPNs, antivirus
(por si vamos a enviar correos a ambientes Windows,
CLAMAV), servidores de correos (Posfix, Qmail, etc.)
y muchas cosas más. Claro, también
existen programas licenciados que funcionan bajo
Linux (un caso, SAP, el famoso ERP) y otros más.
Pero eso no significa que no existan miles de aplicaciones
gratuitas (y de muy buena calidad) que responden
a la mayoría de las necesidades.
¿Y los que trabajamos en Linux cómo
hacemos? Bueno, ahí sí mi querido
amigo no le tengo tan buenas noticias. De algo tenemos
que vivir y si usted, a pesar de la enorme ayuda
que existe en Internet, sea por prisas, por comodidad
o por seguridad, quiere alguien a su lado que le
apoye, le dé formación, asistencia,
mantenimiento y consultoría, sí tiene
que recurrir a los expertos. Y éstos cobran,
no faltaría más. Eso no significa
que si trabaja en otros sistemas operativos no va
a necesitar contratar asesoría profesional
(y me refiero a la ayuda que se requiere en una
compañía, no para jugar en casa) Además,
esa asesoría en Linux no es más cara.
Es más, con lo que va a ahorrar en licencias
y cambio de hardware, verá que al final termina
ahorrando dinero, y posiblemente mucho. Y no digamos
en cuanto a estabilidad, seguridad y demás.
Y estamos hablando de que el precio de las licencias
que normalmente se tienen en una computadora (cuando
ésta está al cien por ciento legal)
pueden duplicar, de largo, el precio del hardware
(sume: Sistema Operativo+Aplicación de Ofimática+Antivirus+Un
par de cosas más y vea el resultado en dólares)
Así que sí existe negocio en Linux,
aun siendo éste gratis, el sistema operativo
cuenta con muchísimas aplicaciones que también
son gratuitas, los expertos en Linux no son más
caros que cualquier experto en otros sistemas y
las compañías y usuarios pueden ganar
mucho en ahorro, seguridad, estabilidad y versatilidad.
NOTA FINAL: ¿Le gustaría
probar Linux sin tener que instalarlo en su máquina
ni tener que reformatear el disco duro ni arriesgarse
a perder sus datos? ¿Es posible esto? Pues
sí, existe una distribución (entre
otras) llamada Knoppix que trabaja desde un CD o
DVD. Sin instalar nada en su equipo. Sólo
tiene que bajar la imagen ISO de Internet (aquí
hay que tener un poco de paciencia) quemarla en
un CD o DVD (depende de la versión que usted
baje), apagar su equipo y reiniciarlo para que arranque
desde el CD (o DVD). Trabajará en Linux,
podrá ver la información de su disco
duro, usar unas cuantas aplicaciones y probar y
jugar con el sistemas operativo. Cuando apague su
equipo y saque el CD (o DVD) y rearranque, el equipo
seguirá funcionando como si nunca hubiera
pasado Linux por allí. Juegue con Linux sin
riesgo y compruebe por sí mismo si se come
a los niños como amenazan algunas personas.
La página de Knoppix es: http://www.knoppix.org
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